Bed and breakfast Palermo

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B&B Palermo

En el año 1844, después del ahorcamiento de Giovanna Bonanno – así llamada la “vieja del vinagre” – que tuvo lugar en los Quattro Canti, y después de treinta años de la muerte de uno de los más importantes poetas del panorama palermitano, Giovanni Melo, se inauguró en calle Toledo “ la Dolceria”: fundada por Giuseppe Bruno, la gestión de todos negocios se transmitió de padre a hijo por tres generaciones. La empresa se adjudicó 43 medallas de oro y plata en Palermo, en Parigi, en Bruxelles, en Londres. En aquel entonces la preparación de las especialidades de confitería estaba confiada a las manos expertas de las monjas de clausura dentro de los monasterios. En cada solemnidad se le unía una especialidad confitera: al día de los Difuntos las estatuillas de azúcar, al día de la Inmaculada la piedra fendola, al día de Santa Lucia la cuccia y las panelles y las zeppole. Durante el Carnaval era posible partecipar a los “cotillones”con las carrozas que andaban por las principales calles de la ciudad distribuyendo dulces a todas las chicas che esperaban su paso asomadas a los balcones. Sólo en ocasión de la fiesta de Santa Rosalia se vieron otra vez las carrozas con la santa, y para la ocasión, todas las calles del casco antiguo de Palermo fueron ornamentadas con luminarias y arcos. Llegando el carro al Foro Italico, los fuegos artificiales iluminaban a todos…
En el año 1981 tuvo lugar la Exposición Nacional cuyo presidente era el Príncipe de Camporeale; durante la manifestación fueron presentadas numerosas especialidades sicilianas preparadas por la empresa Bruno; entre éstas primaron la fruta confitada, el mazapán, y la firma fue galardoneada con una medalla de oro. Se puso de relieve también la exposición de la cámara ardiente que reproducía la muerte de Umberto I en ocasión del día de los Difuntos. En 1900 a la Dolceria se unió el Bar Centrale que fue el creador de la cafetería. Aquí los ciudadanos podían saborear las especialidades gastronómicas con poco dinero. Todo esto continuó unos treinta años. Hoy en día algunas de las más famosas especialidades de la empresa se comercian en toda Sicilia, como por ejemplo la iris, nacida en 1904 y así llamada en honor de Pietro Mascagni que en aquel entonces dirigía la representación teatral “Iris” en el Teatro Massimo. Sin embargo el periodo de la Primera Guerra Mundial pertubó la tranquilidad de Palermo. En 1925-1926 la empresa Bruno expuso en ocasión de Pascua de Resurreccíon dos tartas sicilianas de requesón, las cassate, uno de los más tradicionales dulces sicilianos, con rosas de azúcar y fruta confitada. La Dolceria de Giuseppe Bruno cerró después de casi noventa años de actividad dejando un nostálgico recuerdo en el corazón de todos los palermitanos.

Después del cierre de la empresa el mismo Giuseppe Bruno elegió como su morada el edificio donde hoy surge nuestro B&B…